lunes, 20 de noviembre de 2017

Entrevista a Ana Medrano: "La autopublicación te permite controlar todos los pasos del proceso"

Ana Medrano lleva escribiendo desde que tiene uso de razón. Esta madrileña enamorada de Galicia decidió apostar por la autopublicación de sus libros para ver cumplido su sueño de ser escritora. Ha publicado cuatro novelas en los últimos cuatro años obteniendo críticas muy positivas por parte del público.

-          ¿Qué es para usted la escritura?

Escribir es una parte importante de la vida que he elegido, algo natural, un hábito educado desde la niñez como leer. Crecí entre libros y una cosa llevó a otra. Escribir me ayuda a analizar la realidad, a ajustar la dimensión de lo que ocurre. Es liberador.

-          Usted ha apostado por la autopublicación, ¿por qué?

Es muy complicado que las editoriales convencionales se fijen en un autor novel y yo quería que la gente me leyese, no quería esperar. Las redes sociales te dan la oportunidad de dar a conocer tu obra, la autopublicación te permite controlar todos los pasos del proceso. Es muy enriquecedor, todos los días aprendo algo nuevo, sobre todo de mis errores. El contacto directo con los lectores de mis novelas es un regalo.

-          ¿Desde cuándo escribe?

Desde pequeña, comencé escribiendo cuentos, poesía… Ha habido épocas en las que he tenido que aparcar un poco la escritura por falta de tiempo pero después he vuelto a ella.



-          Y en nosotros nuestros muertos es su primera novela, ¿esperaba la buena acogida que ha tenido? Sobre todo porque no cuenta con el apoyo en temas de marketing de una editorial…

La verdad es que no me lo esperaba en absoluto. Intento ser bastante realista en mis expectativas, cada  nuevo lector es un premio que me hace querer mejorar. El boca a boca y las RRSS son una plataforma de marketing increíble, yo dedico una o dos horas diarias a promocionar mis novelas, interactuar con mis lectores, colaborar con blogs… Es mucho trabajo pero a mí me compensa, que alguien lea lo que has escrito y te diga que le ha gustado es una satisfacción enorme, un sueño hecho realidad.

-          ¿Cree qué en este país se dan pocas oportunidades a los escritores noveles?

-          Pocas o casi ninguna, se apuesta por valores seguros que garanticen la rentabilidad de la inversión, si los números no salen la editorial no se arriesga y si no te conocen ¿cómo o quién va a comprar tus libros?


-          ¿Qué consejo le daría a alguien que está pensando en publicar su primera novela?

Que se anime, pero que no tenga prisa. Hay que ofrecer un producto de calidad, corregido, maquetado, coherente… Es imprescindible para que tomen en serio.

-          ¿En quién se inspiró para crear el personaje de Nena?

En nadie en concreto. Nena puede ser cualquiera, tu hermana, tu prima, tu vecina… No es la más guapa, ni la más lista, ni la más rica. Quería que los protagonistas de mis novelas fueran gente corriente con la que cualquiera de nosotros pudiera identificarse. El día a día está lleno de situaciones y de actitudes que merecen ser contadas.

-          ¿En qué género se siente más cómoda?

En la novela de intriga y en la poesía aunque de momento no me he animado a publicar ningún poemario. Estoy trabajando en uno pero aún no sé si verá la luz.



-          ¿Cuál es su escritor favorito?

Muchos, no podría elegir uno, hay tantos libros maravillosos. Jane Austen, Amin Maalouf, Múgica-Laínez, Evelyn Waugh, Vázquez-Montalbán, Mary Renault, García-Montero, Eduardo Mendoza, Camilleri, Benedetti, Cortázar, Carmen Laforet, Ana María Matute, Rosa Montero, P.D.James…

-          ¿Qué está leyendo ahora?

La última novela de Henning Mankell, Botas de lluvia suecas.

-          ¿Cómo es el proceso creativo de Ana Medrano?

Nada metódico ni rutinario. Escribo cuando puedo, cuando el trabajo y la familia me lo permiten. Creo que en mi caso es algo positivo, la falta de tiempo me motiva y hace que aproveche cada minuto disponible al máximo.

-          ¿Le apoya su familia en su faceta como escritora?

Hace algunos años era más complicado, mis hijos eran más pequeños y no entendían que no les dedicara todo el tiempo a ellos, ahora aunque aún requieren de mi ayuda son más independientes y han aprendido a ser algo más pacientes. Mi madre y mis hermanos son mis mayores fans.

-          ¿Cree que todo escritor, indirectamente, plasma su propia historia en sus novelas?

No, indirectamente no, dejar que tu propia vida se plasme en una novela debería ser una decisión meditada y deliberada. Lo que sí creo es que para describir momentos, sentimientos y actitudes echas mano de sucesos que has vivido o de los que has sido testigo. Cada día hacemos frente como observadores o protagonistas a cientos de emociones y estímulos que de una manera u otra después reflejas en tus novelas sin embargo las situaciones y los personajes que pueblan mis libros son pura ficción.

-          ¿Cuáles son sus próximos proyectos profesionales?

Me he tomado unos meses de descanso en lo que a escribir se refiere, he publicado cuatro novelas en cuatro años y no quería que esa periodicidad se convirtiese en una obligación. Estoy bosquejando el argumento de la quinta novela pero aún no he comenzado a escribirla.


lunes, 13 de noviembre de 2017

Entrevista a María Oruña: "Continúa la saga de Oliver Gordon y Valentina con un nuevo misterio"

María Oruña es una de las escritoras de novela de misterio del miomento. Esta Licenciada en Derecho y Técnico Superior en RRHH, Comercio Internacional y de Comercio Electrónico y Marketing, comenzó su andadura en el mundo de la literatura en 2013 con un libro de corte jurídico, La mano del arquero, e inmediatamente después, aprovechando un cambio laboral, comienza a escribir Puerto escondido, todo un éxito de ventas que ha sido traducido ya a varios idiomas, seguido de Un lugar a donde ir, con el que ha obtenido, de nuevo, una gran acogida por parte del público y la crítica.
-          ¿Cómo una abogada decide dedicarse a la novela negra?

No fue una decisión absolutamente consciente ni premeditada. Primero escribí un libro de corte jurídico y después Puerto Escondido por puro placer de escribir y aprovechando un cambio laboral. Ni siquiera premedité el género: sólo contaba una historia a mi manera.

-          ¿Qué tiene Valentina Redondo de María Oruña?

Quizás la determinación, el sentido práctico de vivir con cierto orden. Pero poco más, creo.

-          ¿Sigue ejerciendo como abogada?

Sí, aunque ya llevo pocos asuntos. Materia laboral y empresarial.

-          En su primera novela aludía a historias que le contaba su abuela, en la segunda, en las historias sobre Altamira que le contaba su abuelo, ¿en qué historias basará la tercera?

No pienso desvelar nada, porque la tercera novela ya está prácticamente escrita!

(C) Planeta


-          Se siente a gusto en la novela negra pero, ¿la veremos inmiscuirse en otros géneros?

Posiblemente. En realidad, yo no soy una escritora de pura novela negra, sino de un tipo de historia difícil de etiquetar: en parte thriller, en parte misterio, ciencia, intimismo, reflexión.

-          ¿Por qué cree que engancha tanto la novela negra?

Quizás porque es una forma de que el lector tenga controlado el mal, porque sabe que al terminar de leer va a encontrar cierta suerte de equilibrio: el «malo» suele ser descubierto y paga por sus errores. También puede suponer un reto intelectual, tanto para el que escribe como para el lector, aceptar el desafío de entender, de desvelar y descubrir qué y por qué sucede algo en una historia.

-          ¿Cuál es su puerto escondido?

Mi familia.

-          ¿Esperaba la gran acogida que han tenido sus libros?
-           
Cuando terminé el primer manuscrito no esperaba que me leyese nadie. Después, cuando ya vendí los derechos, todo fue tan rápido que se desarrolló de forma natural. Como yo no conocía nada del mundo literario, pensaba que lo que sucedía era «normal», que así funcionaba el mundo de los escritores. Ahora, pasado el tiempo, he comprendido que mi trayectoria ha sido una  excepción y que lo que ha sucedido con mi trabajo es extraordinario.

-          ¿Le han propuesto  llevar sus obras al cine o la televisión?

Todavía no.

(C) Twitter María Oruña


-          ¿Qué libro le habría gustado escribir?

No sé qué contestar a  esto. No codicio el talento de otros escritores ni tengo ningún libro de cabecera que acostumbre a releer. Admiro a muchos autores y me limito a ello porque los libros, independientemente de su temática, si son buenos hablan abiertamente de quien los escribe: suponen una exposición brutal.

-          ¿Qué está leyendo ahora?

Suite francesa, de Irène Némorovsky.

-          ¿Qué libro recomienda?

Oh, tantos. Hay un libro para cada momento de madurez y de estado emocional. Me han gustado mucho Del color de la leche de Nell Leyshon, o Un millón de gotas de Víctor del Árbol, pasando por Alex de Pierre Lemaitre o Juntos nada más de Anna Gavalda, La reina del sur de Arturo Pérez-Reverte, Inés del alma mía de Isabel Allende...la lista a recomendar sería infinita.

-          ¿Cuál es la importancia de tener un agente literario? ¿Cree que es fundamental para los autores noveles?

Sí, es fundamental. En mi caso al menos lo fue. Las agencias funcionan como filtros de calidad para las editoriales que de otra forma, con todos los manuscritos que reciben, difícilmente  leerán a un desconocido.

-          ¿Qué nos puede adelantar de su tercera novela?

Que continúa la serie de Oliver Gordon y Valentina con un nuevo misterio independiente a los anteriores, y que está prácticamente terminada.

-          El mejor consejo profesional que le han dado

Céntrate en escribir.

-          Le han llovido muy buenas críticas con sus novelas pero, ¿un escritor está preparado para recibir las malas?

Debe estarlo. Y debe filtrar rápidamente las críticas maledicentes e intencionadas de las que no lo son. Yo leo todo lo que se dice de mi trabajo y he mejorado algunos aspectos de mi forma de trabajar gracias a las observaciones de los lectores. Siempre debe buscarse la excelencia pero debe hacerse con humildad.

-          ¿Dónde se ven profesionalmente en 10 años?


Ojalá que escribiendo historias. Vivir de escribir y acompañar a las personas con mis historias es un buen sueño.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Entrevista a Pedro Alonso: "El final de La Casa de Papel es la Tercera Guerra Mundial"

La imagen perturbadora que nos muestra Berlín cada semana en La Casa de Papel nada tiene que ver con Pedro Alonso. Este actor gallego enamorado de la pintura llegó al mundo de la interpretación pisando fuerte hace más de 20 años y desde entonces lo hemos visto en más de una decena de títulos en la televisión entre los que destacan sus papeles en El padre Casares, Gran Hotel, Bajo Sospecha o La Embajada; en el teatro ha colaborado junto a La Fura dels Baus, entre otros, y en el cine de la mano de El Calentito o Todo lo que tú quieras. En la actualidad se encuentra rodando Traición, la nueva serie de TVE en la que encarnará a Roberto Fuentes y que veremos próximamente.

-          ¿Esperaba el éxito que ha tenido La Casa de Papel? Todo el mundo alaba el trabajo que ha realizado…

Si hay algo en lo que concentro toda la energía es en eliminar, en pegar un hachazo  a todas las expectativas. Creo que son un peligro porque nos despistan y, en términos televisivos, tan solo valen para neurotizarse. Es verdad que cuando me leí las dos primeras separatas de La Casa de Papel sentí que ahí había material que me vibraba.
El proyecto era ambicioso, aunque hubo un momento en que pensé que podía pasarnos por encima, pero ahora estoy recibiendo un retorno muy positivo por parte de la gente, aquí en España y en el extranjero a través de Netflix.
Sobre que todo el mundo alaba mi trabajo…bueno, yo estoy muy agradecido de que me sigan llamando y asumo que hay personajes que marcan como Diego Murquía o el padre Casares. En el caso de Berlín estoy recibiendo, igual que con la serie, un retorno muy cálido. Es un personaje con el que he disfrutado muchísimo. Me he dejado la piel. Es un bicharraco muy particular y yo lo he disfrutado y agradecido.

-          ¿Cómo le gustaría que acabase su personaje, Berlín, en la casa de papel? 

¡Yo ya sé como acaba! (risas) y me parece bien.  Hay un aliento trágico en el personaje. Él se mete en el encierro porque quiere dar el gran golpe, como todos, peros yo siempre sentí que había algo más importante que la pasta para Berlín. La curva se cierra con el desenlace de toda la trama que le da un sentido a la historia de Berlín. También hay que decir que todo tiene que ver con el material que ha sido escrito, la temeridad del equipo de dirección y producción que se han atrevido a soñar y a volar alto, sin ellos Berlín no sería lo que es. Yo me he sentido amparado por ellos para poder arriesgar y jugar.

@pedroalonsoochoro


-          ¿Nos sorprenderá el final de La Casa de Papel?

Estoy seguro. Yo cuando lo leí pensé que era imposible realizar en los tiempos en los que se hace la ficción y además íbamos muy justos de tiempo, porque rodamos los 15 capítulos del tirón. El final es la Tercera Guerra Mundial y creo que es la culminación en la que se aúna el sentido del espectáculo con el de entretenimiento con un cierre de altura. Espero que la gente lo disfrute, nosotros lo hemos echado todo. Creo realmente que el final es un pelotazo, un pepino.

-          Ya ha comenzado el rodaje de Traición. ¿Le veremos de nuevo como villano?

A mí no me gusta lo de las etiquetas. Entiendo que se tienen que formular las preguntas de cierta manera y entiendo que hay una categoría que es la de villano, pero a mí no me gusta tenerlo en cuenta a la hora de trabajar porque yo intento sacar la humanidad de los personajes. He de reconocer, y además lo llevó con mucha alegría, que en los últimos tiempos he tenido una serie de personajes turbios (se ríe) que caminan por zonas de penumbra, pero cuando un personaje camina por la sombra es porque ha llegado a las profundidades y a partir de ahí, todo lo que recorra es hacia la luz. Muchas veces estos personajes te ofrecen más posibilidades de investigación, pero insisto en que no me gusta hablar así de los personajes porque eso es juzgar al personaje.  Yo soy un tipo que construye los personajes desde dentro, desde mi sensibilidad. Yo tengo que encontrar una forma de que me resuene el material que me llega y a partir de ahí desarrollar y amplificar.
En Traición no sé si hago de villano, pero si sé que hago de asqueroso (se ríe). Cuando me empecé a leer los guiones tengo que reconocer que fue uno de los personajes que más rechazo me ha creado. Berlín no me generaba rechazo pero Robe, Roberto Fuentes,  es un tipo que tiene cosas que me generan rechazo. Es clasista, elitista, materialista, competitivo, depredador…pero yo intento entrar en él, aunque sea un ser humano un poco asqueroso. Es un ser humano con una carencia afectiva muy grande dentro de una familia con un comportamiento tóxico. Él vive en una familia donde lo que cotiza nada tiene ver con lo que alimenta el alma. Roberto Fuentes es un tío  que ha intentado hacer aquello para lo que se lo ha educado en una familia de abogados, de poderío.  Él se comporta de una forma nerviosa, alterada, muy explosiva y con una frustración muy grande que esconde un niño en una situación de desamparo y de mimo. Es un pobre desgraciado que parece un tipo de mucho caché, pero que está triste, desconcertado y desesperado porque la vida no es lo que él cree que es.

-          ¿Cuál es el mejor consejo profesional que le han dado?

Me acuerdo del que le decía Héctor Alterio a su hijo, Ernesto. Decía “llévate la letra aprendida y búscate una silla”.

@pedroalonsoochooro


-          ¿Cuál es su punto fuerte?

A día de hoy puedo afirmar que soy muy muy trabajador y es una cuestión puramente egoísta. Cuánto más me preparo es más posible que me sorprenda lo que me encuentre, por eso trabajo mucho. La pintura me ha ayudado mucho en este sentido. Desde hace 10 años descubrí que con ella intelectualizaba mucho menos el trabajo, así que pinto y pinto y de vez en cuando voy a rodar. Ahora mismo que estoy rodando mucho, pues pinto mucho y cuando no trabajo pues también pinto porque me viene bien y así doy menos por saco.

-          ¿Qué próximos proyectos tiene?

Pues llegar a la primera semana de diciembre que es cuando acabamos la grabación de Traición  ¡y ya luego desmayarme! Como te decía ha sido un año muy intenso. Ahora mismo estoy centrado en intentar darlo todo y aprovechar este momento en el que están pasándome cosas muy buenas profesionalmente. Hay gente que me da confianza y yo quiero devolver esa confianza con toda la entrega de la que soy capaz. Cada vez disfruto más, agradezco cada cosa que me va pasando, profesional y vitalmente.

-          Le gusta pintar. ¿Ha recibido clases o es autodidacta?

Me encanta pintar. Me ayuda pintar. Pintar me ayuda a ver más y no es una frase mía, sino de Alberto Giacometti, un escultor y artista clave en el siglo XX que me interesa mucho. He desarrollado la pintura de una forma completamente autodidacta. Me gustaba mucho ver la pintura ya hace años y mi forma de interpretación es más pictórica que actoral. Leo lo que dicen los pintores sobre su propia obra y me siento más cerca de su forma de plantearse las cosas que cuando leo cosas que dicen los actores, así que he decidido atender y cuidar esa faceta y alimentarme por ahí. Es algo que no dejaré de hacer mientras viva porque realmente me devuelve cosas muy buenas. Con un lápiz y un papel, con un poco de tinta y un pincel puedo pasarme el día y además, en cualquier sitio porque te lo puedes meter en un bolsillo, lo que parece una metáfora de mi forma de vida ahora mismo, así que doy gracias por haberlo descubierto, aunque sea de mayor.

@pedroalonsoochoro


-          ¿Cuándo empezó a pintar?, tengo entendido que pinta hasta los guiones…

Pues te invito a ver mi cuenta de Instagram, que ahora soy instagramero después de pensarlo mucho. Cuelgo mis pinturas en @pedroalonsoochoro y en algunas verás que se ven letras por debajo, es porque están pintadas sobre guiones. A veces escribo el guion y pinto encima y la mayor parte de las veces pinto sobre lo que estoy estudiando. Explicar qué tipo de asociación establezco nos llevaría un rato, pero básicamente pinto meditaciones a propósito de lo que estoy trabajando cuando lo hago con guiones, pero con la vida hago igual. Lo pinto todo. Pinto por cada cosa que tengo que interpretar, cada secuencia, por lo que puede convertirse en un proceso, a veces, incluso obsesivo. Luego a veces, zapateo todo lo que pinto.

-          ¿Para cuándo una exposición de su obra?

Hay pinturas mías colgadas en una taberna en La Latina que se llama La Parrala, en la calle Humilladero 5, que te invito a ver. De vez en cuando cuelgo ahí cosas porque es una taberna como de la familia. Ahora le estoy dando vueltas a la posibilidad de meterme en un formato más grande, pero no digo ni que sí ni que no a lo de hacer una exposición. La verdad es que de primeras digo no porque ya bastante expuesta es nuestra profesión y esto tiene que ver con algo íntimo. Si es cierto que he vendido alguna cosa y me han pedido alguna otra, también he regalado unas cuentas cosas…como no dejo de pintar empiezo a tener obra y tengo un mundo propio que podría exponer. Si lo expongo sería porque el viaje de hacerlo me pareciera bien. La verdad es que me gusta mucho enseñarlo y compartirlo, pero vivo de ser actor y si abro esa puerta es para que me haga disfrutar, no para que me genere complicaciones. Puede ser que lo haga y la posibilidad está ahí.

@pedroalonsoochoro


-          ¿Qué similitudes cree que hay entre la pintura, la escritura y la interpretación?

Una de las razones que me llevaron a pintar es que cogí un guion y empecé a pegarle cosas, le hice algún garabato, por ponerlo de una forma que me gustara, y lo convertí casi en un objeto. De repente me di cuenta de que ahí pasaba algo. De repente había algo por el hecho de haber pasado por las manos, se había convertido en una pieza. Se dice que el cerebro no activa la misma parte para articular un discurso que para bailar. Pues yo creo que hay una avenida en la cabeza que es la que se encarga del baile, la interpretación, la literatura cuando no es simplemente un ejercicio intelectual, sino expresivo. Esta avenida en el sistema educativo en el que hemos sido educados, normalmente está anulada. A los niños les dicen pinta por dentro, no manches, quédate quieto, memoriza…todo eso es algo terrible, porque nos desconecta del instinto, de la parte sutil, y en el proceso de crecimiento uno tiene que desaprender eso y volver a aprender lo que uno tenía de niño. Hay que volver a recuperar mecanismos de salida y que la educación convencional ha reprimido y eso es lo que yo intento y percibo a veces. Si abres esa parte de la mente, te permites que lo que hay dentro salga y lo que nos crea dificultad nos sea más fácil.

-          ¿Tiene un libro de cabecera que haya leído varias veces?

En los últimos años me gusta muchísimo leer literatura de no ficción y entre mis autores de cabecera está Karl Ove Knausgaard, que conocerás porque ha hecho una especie de En busca del tiempo perdido, pero es el tiempo perdido de mi generación. También me gusta mucho Emmanuel Carrère, Gay Talese…y antes de estos me dio muy fuerte con J.M. Coetzee. Luego he leído mucho de pintores, pero sobre lo que ellos escribían, sus procesos. Casi leo más no ficción ahora mismo y cuando encuentro un autor que me gusta me leo todo lo que pillo por banda.

-          ¿Con qué personaje literario le gustaría sentarse a charlar?

Me encantaría ponerme a charlar con los autores que han inventado personajes de la historia de la literatura. Me gustaría sentarme con Jesús, que no es un personaje literario, o sí, no lo sé, pero allí, a tiempo real y hacerle unas cuantas preguntas. Verlo respirar sería seguramente un ejercicio bien curioso. De donde salió todo aquello… como  personaje  me parece  un rol fantástico.

-          ¿Qué libro está leyendo ahora?

Estuve a punto de comprarme uno de Arroyo, el pintor, pero no me pude resistir, y se me metió por delante la biografía de Bryan Cranston, el actor de Breaking Bad. Él es un tipo que me encanta porque es capaz de parecer un bobo y en la misma secuencia parecer el tío más listo del universo, también despiadado, luego humano… tiene una ambivalencia que a mí me conmueve y que lo convierte al mismo tiempo en un ser extraordinario.

-          ¿Cuál es su autor favorito?

Ya te he comentado esos tres o cuatro anteriormente y luego te diría autores de pintura. Me gusta Giacometti y tengo gran admiración por Francis Bacon, Balthus…hay mogollón de gente que hace cosas maravillosas, gente fantástica. Lo cierto es que el mundo va fatal, pero creo que desde cierto ángulo hay que ver que vivimos en un momento en que es posible asombrarse por el talento de muchísima gente que se preocupa por cosas que merecen la pena. En esa lucha se ha vivido siempre. Yo procuro poner el foco en gente que me inspira para insistir, continuar y seguir estudiando y borrándome para ponerme al servicio de cosas que merecen la pena, que al final son pocas y casi todas muy sencillas, o sea que confirmo que vivo en el asombro porque el mundo es un lugar terrible, pero también maravilloso.







miércoles, 8 de noviembre de 2017

Entrevista a César Pérez Gellida: "La línea que separa el bien y el mal es a veces difusa"

Decía el diplomático y escritor francés, René de Chateaubriand, que el escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar y de esto sabe mucho César Pérez Gellida, una de las mejores plumas en lo que a novela negra se refiere de nuestro país.

El 9 de noviembre llega a las librerías su nueva novela para poner la guinda al universo literario que inició con Memento Mori. Su nueva obra enlaza las dos trilogías, Versos, canciones y trocitos de carne  y Refranes, canciones y rastros de sangre y Khimera y supondrá el adiós de Erika Lopategui y el inspector Ramiro Sancho.

-      Han pasado más de cinco años desde que Augusto Ledesma irrumpió en el panorama literario, ¿esperaba el éxito que ha alcanzado como escritor desde entonces?

Desearlo y esperarlo son asuntos distintos. En este lapso de tiempo he estado muy presente en el panorama literario nacional con ocho novelas que han recibido buenas críticas por parte de los lectores. Quizá haya sido esta la clave, la persistencia.

-      En el booktrailer de Konets dice que vivir sin sueños no es vivir…¿cuál es su mayor sueño?

Normalmente mis sueños, mis metas, aunque ambiciosas son siempre alcanzables. Algunos ya están cumplidos.


-     
(C) Carlos de Francisco
Con Konets pone fin a las tramas que inició con Memento Mori. ¿Será la última vez que leamos las historias de Ramiro Sancho o Erika Lopategui?

Es muy probable, sí, aunque no podría asegurarlo del todo.

-      En Konets trata de reflexionar  sobre la dualidad entre el bien y el mal ¿Es complicado en ocasiones ver la diferencia?

Sí, porque la línea que los separa es a veces difusa. Cuando juzgamos los actos de las personas que nos rodean siempre nos ceñimos a la interpretación que hacemos de las leyes, dejándonos guiar por nuestras normas morales, por tanto, siempre existe un grado de distorsión.

-      Tiene toda una legión de fans que se denominan Gellidistas, ¿cómo lleva el hecho de despertar tal fidelidad entre sus lectores?

Supongo que siendo muy cercano y honesto con ellos tanto en RRSS como en los actos públicos. No existe diferencia entre el escritor y la persona, y eso los lectores lo aprecian y premian con moneda de fidelidad.

-      ¡Hay que joderse! La frase que no deja de repetir Ramiro Sancho se ha convertido en una frase mítica que sus lectores identifican ya con usted. Seamos políticamente incorrectos, ¿qué le jode a usted?

Que nos cueste tanto quitarnos la venda de los ojos y señalar con el dedo a los responsables de una pésima gestión cuyas consecuencias sí afectan a la cotidianidad de las personas. Ahora a nadie parece importarle la creación de empleo o la corrupción política cuando está en peligro la unidad de España y eso me parece tan macabro y retorcido que sí me jode, por supuesto que me jode.

-    
(C) Carlos de Francsico
 
Ocho títulos en cuatro años. ¿Cómo aguanta ese ritmo tan frenético?

En realidad han sido cinco años, pero sí, es un ritmo de publicación que está muy por encima de la media, teniendo en cuenta, además, que mis novelas no bajan de las 550 páginas. Bajo mi punto de vista es directamente proporcional al tiempo que le dedico.

-      ¿Ya está escribiendo o, al menos bosquejando su próxima novela?

Está prácticamente terminada.

-      Movistar + será la encargada de llevar a la pequeña pantalla su trilogía “Versos, canciones y trocitos de carne”, ¿Puede adelantar algún detalle?

Mi productora y yo estamos trabajando en los guiones de la primera temporada, pero Movistar + todavía no nos ha dicho que vaya a rodarla con total seguridad. Lo único que sabemos es que les gusta lo que van leyendo, pero todavía nos queda camino que recorrer.

-      ¿Cuándo podremos ver el primer capítulo? ¿Cómo estará estructurada la serie?

Si todo sale bien se rodaría en el 2018 y se emitiría o bien en el último trimestre del año o principios del siguiente.

-      ¿Ya están escogidos los protagonistas? Si es así, ¿está satisfecho con el casting?

No, hay un precasting hecho pero esto es como la carta a los Reyes Magos. La última palabra en todo esto la tiene Movistar +.

-      ¿Qué es lo que más le asusta de ver su obra en la televisión?

Me puede gustar más o menos el resultado final, pero asustar no me asusta nada.

-      ¿Qué balance profesional haría de estos últimos años como escritor?

Progresa adecuadamente.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Entrevista a Álvaro Morte: "Nunca sabremos exactamente como es El Profesor"


Periodista en Bandolera, policía en Amar en tiempos revueltos, médico en el Secreto de Puente Viejo, atracador en La Casa de Papel…no hay papel que se le resista a Álvaro Morte. Este actor madrileño dejó las Telecomunicaciones para dedicarse de lleno al mundo de la interpretación, pero Álvaro no solo actúa, también es director de teatro y fundador de la compañía 300 Pistolas.

-          ¿Cómo va a evolucionar El Profesor en La Casa de Papel? ¿Por fin veremos quién es realmente?

     El personaje de El Profesor no deja de evolucionar y sorprender. Cada vez que recibía un guion me entusiasmaba descubrir en qué nuevo lío se metía y cómo conseguía salir de él (si es que lo conseguía). Pero nunca sabremos exactamente cómo es del todo El Profesor. Ahí radica parte de su encanto.

-          ¿Qué ha supuesto para usted profesionalmente el salto al prime time con un papel protagonista?

La oportunidad de poder emplear más tiempo en la construcción del personaje y la preparación de cada una de las secuencias. Y por otro lado, me está abriendo puertas a las que antes era más difícil acceder: cine, proyectos internacionales…

-          ¿Cómo un estudiante de Telecomunicaciones acaba siendo actor?

Me di cuenta de que yo no valía para estar toda la vida detrás de una mesa en un despacho. Entonces, entré en contacto con una compañía de teatro de Las Palmas, estaba allí estudiando telecomunicaciones, y al poco tiempo estaba haciendo las pruebas de acceso a la Escuela de Arte Dramático de Córdoba, donde me titulé.

-           ¿Le veremos próximamente de nuevo en una ficción española?

Sí, pero esta vez, en el cine.

-          ¿Cómo surge la idea de 300 Pistolas, su compañía de teatro?

Por una necesidad de investigación dentro del ámbito teatral. Me apetecía explorar los grandes clásicos. Enrolé en la aventura a unos amigos, enormes actores, y disfrutamos mucho con la creación de nuestro primer montaje, El Perro del Hortelano de Lope de Vega. Desde entonces, Sara Gómez, Anna Hastings y Esteban Jiménez no han dejado de participar en todos los montajes de 300 Pistolas.

-          ¿Qué ofrecen de diferente sus versiones del teatro clásico?

No lo sé, eso lo debería definir el público. Yo lo único que intento es ponerme en la piel del autor e imaginar lo que a él (o ella) le hubiera gustado ver encima de un escenario. Investigo mucho al autor de la obra que esté montando, el resto de su obra, su época, gustos e influencias… Al fin y al cabo lo que hago es una especie de humilde homenaje a ese autor.

(C) Maydel


-          El año que viene estrenan su primer espectáculo en inglés, y nada menos que Shakespeare. ¿Ha supuesto un reto?

Tanto el resto de actores de 300 Pistolas como yo siempre encaramos los montajes de 300 Pistolas como un reto, en el sentido de que siempre procuramos sacarnos el máximo rendimiento como actores, y ellos lo hacen, ya digo que son estupendos. Dicho esto, debo decir que a mí Shakespeare me encanta y poder trabajar un autor en su idioma original me parece todo un lujo. Ahora estoy con la adaptación; estoy deseando llegar a la sala de ensayo, ¡nos lo vamos a pasar en grande!

-          ¿Qué le da el teatro que no le dala televisión?

Por un lado, más tiempo para poder analizar el texto al que te enfrentas. En televisión el ritmo es vertiginoso y sin embargo el teatro te permite profundizar más, ensayar, probar, equivocarte y cambiar… Y por otro lado, el contacto directo con el público: maravilloso y mágico, altamente adictivo.

-          ¿Escribiría una novela?

¡Wow! Me encantaría… Pero la de escritor es una profesión que respeto mucho. Hace falta tener mucho talento para ello. Ojalá yo lo tuviera, pero ya te digo yo que no… ¡Ni de lejos!

-          ¿Actuar o dirigir?

¡Cómo escoger! Empecé como actor, pero descubrí la dirección y me apasionó. No podría vivir sin una de las dos facetas. En 300 Pistolas me puedo permitir actuar y dirigir al mismo tiempo ¡es lo bueno que tiene ser el jefe! Jajaja

-           ¿Con que personaje o escritor literario se iría a cenar?

Pues me daría una vueltecita por Madrid junto a Valle-Inclán. Y acompañarle en alguna tertulia en un café con sus compañeros literarios de generación.

-          ¿Ha leído algún libro varias veces? ¿Cuál y porqué?

¡Sí! Como actor y director de teatro, he de leer las obras una y otra vez para ir descubriendo las pistas ocultas en el texto, pistas que ayudan a la creación de un personaje o la elaboración del montaje de una función teatral. Pero más allá de eso, considero que los libros son entes vivos que respiran de distintas formas según tu momento vital. Un libro que puede no interesarte a los 18 años puede entusiasmarte a los 25 y viceversa. No solo hay que leer, hay que releer.

-          ¿Qué autor recomendaría auna persona que no lee habitualmente?

Yo soy un gran amante de la comedia. Cuando tenía 14 años leí Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza y todavía recuerdo las carcajadas con algunos pasajes. El enganche fue inmediato y rotundo. Imagino que dependiendo de la persona recomendaría uno u otro autor, pero vamos: Mendoza siempre es un acierto.

-           ¿Qué libro no ha podido terminar de leer? ¿Por qué?

Pues mira… Lo voy a reconocer: ¡No puedo con La Divina Comedia de Dante Alighieri! Lo he intentado, prometo que lo he intentado, pero no puedo. ¡Tendré que volver a intentarlo!